sábado, 13 de abril de 2013

Dueño de lo que carece de futuro

Cuando un niño se golpea y comienza a llorar
los demás niños lo observan sin hacer nada.
aún cuando la caída ha sido dura.
le preguntan ¿estas llorando de verdad?
Esa es su reacción ante el dolor.

Todos los días me despierto
y la historia continua.
Suena la cortadora de pasto de los vecinos,
cantan las chicharras platenses.
tomo el transporte publico para llegar a mi comercio.

De la literatura y el deporte aprendí
que para ser poeta, así como tenista,
hay que ser obsesivo y solitario.

La primera vez que tomé Crystahl meth en primera base
solo bateé cuadrangulares esa noche.

Escribo intermitentemente en mi local
pero en realidad estoy muy lejos de acá
bajo las luces bioluminiscentes de la colina
que iluminan las mansiones más caras.
Elijo los barrios más caros pero confien en mí,
trato de ir de lo más claro para que la oscuridad tenga mejor contraste.
Esta noche en realidad voy a estar rapeando mis poemas para todos ustedes
con un traje de mil dolares.
Voy a hablarles como siempre del dolor y la melancolía.
ustedes me van a escuchar con la atención de pájaros nocturnos.
Despues intentaré romper el record de 18 whiskies de dylan thomas
para terminar suavemente recostado sobre las zanjas.

pero no se preocupen,
creanme que esta noche las águilas
rezaran por nosotros.



Ahora sólo me detengo para recibir dinero de una venta
listo.sigo escribiendo.



Soy dueño de lo que carece de futuro,
como mi pequeño comercio
que no tiene trascendencia en el tiempo
(no al menos como las grandes cadenas).
Soy dueño de lo que carece de futuro
de todo menos de mi dolor
que sí aspira a tener trascendencia en el tiempo
encapsulado en estos poemas,
en los borradores de entradas de este blog.
y ustedes lectores al leerme sólo deberían
acercarse a mí pasivamente, con indiferencia
y preguntarme: ¿estás llorando de verdad?









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