martes, 16 de junio de 2015

Siempre imaginé un vinculo mágico
entre algunos videojuegos
y mis objetivos del próximo año.
Como si ganando la final de alguno
se me fuera a cumplir determinado deseo.
En vez de trabajar seriamente en eso
ponía todo mi empeño, tiempo y ambición
en rescatar a la princesa.
Así me preparaba para las nuevas etapas,
en la más absoluta y hermosa soledad de Enero,
sólo yo y Abú y el desierto,
entrenando mi intelecto para los desafíos,
logros y derrotas que me esperaban.
Todos morimos un poco cada día.
La mente del verano se estaciona en un estado
entre la acción y la inacción.
Yo quiero ser el mejor este verano.
Cada vez que aprendo algo nuevo
empuja algo viejo en mi cerebro.
Esa es la voluntad de Dios: dotar y privar.

Kerouac y los perros

Jack Kerouac caminando a través del bosque en Lowell, cerca de la casa de su mamá, con sus perros detrás, buscando el lugar de siempre: un colchón de hojas bajo un gran árbol donde todas las tardes va a meditar y a tomar una siesta. Los perros sueltos y felices a su alrededor, no exigen nada de él más que su presencia, duermen tranquilos todos juntos bajo el mismo árbol, vacíos e iluminados, ya salvados para siempre.

viernes, 12 de junio de 2015

Soñé que yo era la nieve
cayendo en la ciudad
y vos eras la barredora
levantándome de las cocheras de la gente.
Yo era una estrella supergigante roja sin densidad,
como el proyecto inestable
de un fantasma amistoso.
Yo era una flota de brillantes ovnis
meciéndose en el cielo nocturno.
Voy a esperar en la penumbra
una promesa de pureza.
En clubes de ajedrez, pacientemente
bajo las mesas, en silencio, una mañana fría
mientras los ajedrecistas piensan su jugada
y toman café y vuelven a pensar.
Voy a rememorar momentos de facebook
esperando una promesa de pureza
que me devuelva a mi estado original
de Hijo del Sol.